Buscar este blog

sábado, 18 de agosto de 2012



ZAPATERO A TUS ZAPATOS


“A mi no me van a fastidiar señores”, gritó el policía municipal. Benito, que era un mulato le increpó diciéndole: “vete de aquí”. Casimiro como se llamaba el policía le contestó: “Oye negro de miércoles…” y un golpe en la nariz le recordó que el hombre no tenía mucha paciencia. De nada le sirvió levantarse y llorar. Estaba decidido que tenia que largarse. Farolero y rebuscón como el mismo se acomodó a la situación y tomando su gorro se alejó. Gorro hecho de piel de conejo que estaba sucio y ajado. Había caminado unos pasos cuando vio a su novia. Inés se sorprendió al verlo triste. “! Julio ¡”- lo llamó. Kilos de sudor recorrió el rostro de Casimiro al verse confundido por otro. La chica descubierta quiso enmendar la falta. “Mejor no hables” le dijo el novio enojado. “No digas nada”. “Ñada, entendiste?”. “O que miércoles te ha pasado”. “Pendenciera”. “Quiero decirte que te odio”. “Remiercoles”. Sacudió  el gorro. Temblaba y sudaba copiosamente. “Uno no debe confiar en nadie” dijo quedamente. Volvió la mirada. “Washington y Ximena lo tienen que saber ahora maldita”. “Ximena que es tu hermana se morirá de vergüenza”. Y estaba a punto de llorar nuevamente cuando escuchó. “Zapatero a tus zapatos” le decía Inés mientras tomaba un taxi y se alejaba rápidamente del lugar.


José Ñique-Lima-Perú

1 comentario: